Banda de sonido de la película de Win Wenders.
La piel que habito
Antonio Banderas como un cirujano pirado luego de la muerte de su mujer y el suicidio de su hija quiere vengarse del joven que supuestamente la violó. Rebuscada como toda trama del director manchego, podría, sin embargo, tildarse esta cinta como peculiar en su filmografía. Acompañan al marido de Melanie Griffith, la gran Marisa Paredes y la bella (bellísima) Elena Anaya.
Clooney, Mitre y el barro de la política
La política vuelve al cine a través dos buenas películas. Se trata de las realizaciones de Santiago Mitre y George Clooney. Con más de una similitud, El estudiante y The ides of march, nos muestran el pragmatismo propio de las coyunturas electorales. Si algo las diferencia es el pesimismo que Clooney nos deja como una astilla debajo de la uña y la esperanza en que no todo está perdido de Mitre.
En EE Roque Espinosa (Esteban Lamothe) es un muchacho llegado del interior al que poco le interesa la política. “Son todos iguales” se le escapa en los primeros minutos de cinta. Por un mina se irá metiendo poco a poco en el mundo de las asambleas y las agrupaciones políticas universitarias hasta creer que juega un rol trascendental, sólo para chocarse contra esa pared que llamamos realidad.
Stephen Meyers (Ryan Gosling), en cambio, cree en la política y la posibilidad de cambiar sino el mundo algo de él. Comprometido con la campaña de un gobernador demócrata (Clooney) que busca llegar a la Casa Blanca a través de un mensaje progresista, como le pasa a Espinosa, cae en una trampa que lo deja afuera de lo que soñaba para sí.
La diferencia entre los personajes es como emergen de la frustración. La cuestión es preguntarse si el mérito está en no embarrarse o meterse en el barro y pelearla desde ahí. Muy buenas miradas sobre los mecanismos internos de agrupaciones y partidos en marcos electorales.
Right at your door
Aprovechando el estreno de The darkest hour (que llegará a los cines locales como La última noche de la humanidad) recordamos el debut de Chris Gorak, quien fuera director de arte de películas como Minority Report, El hombre que nunca estuvo y Fight Club.
Atraído por situaciones límite (LUNDLH narra una invasión alielígena) y quizá influenciado por lo miedos que generó la caída de las Torres (reflejado en infinidad de películas), menos de un lustro después de que Osama se hiciera mundialmente famoso, Gorak estrenaba su ópera prima, que mostraba un eventual ataque terrorista a Los Ángeles con armas químicas.
Con ciertos tramos tediosos y una vuelta de tuerca que para algunos puede resultar obvia, practicamente un 90% de las escenas está filmada en torno de la casa de Lexi (Mary McCormack, la esposa de Howern Stern en Partes privadas) y Brad (Rory Cochrane, el empleado que se juega la plata en Empire Records).
La arbitrariedad de las autoridades, el papel de los medios de comunicación y la desinformación funcionan como marco para conocer las reacciones del ser humano ante la tragedia, siempre a través de los ojos de la pareja de protagonistas.
Ninguna película en castellano competirá por el Oscar
Finalmente se supo esta semana que ninguna producción argentina competirá este año por el Oscar a mejor película extranjera. Es más, ninguna cinta en español pasó la preselección. Entre otras, quedaron afuera la uruguaya La casa muda, la española Pa negre y la local Aballay, el hombre sin miedo. A esta última justamente le dedicaremos una par de líneas.
El film de Fernando Spiner fue bien recibido por la crítica local. Basado en un cuento de Antonio DiBenedetto, relata la historia de una venganza y la de la búsqueda de redención.
Estamos allá por principios del siglo pasado. Un grupo de bandidos asalta una diligencia y asesina a dos hombres, el hijo de uno de ellos vive para contarla. Unos años después buscará vengar su sangre.
Aballay, el líder del grupo, es un gaucho bravo, y así lo definen excepcionalmente los primeros minutos. Traicionado por sus compañeros, es dado por muerto y abandonado. Epifanía mediante, se retira al monte y nadie sabe nunca más sobre él, hasta la llegada del pasado en la cara de ese pequeño que decidió dejar vivir.
La película no es una obra maestra pero tiene aspectos destacables como la ambientación (que no tiene nada que envidiarle a las mejores producciones yanquis) y las actuaciones (sobre todo las de Pablo Cedrón y Claudio Rissi).
Tenemos que hablar sobre Kevin
Trailer de una película que tiene buena pinta y llegaría a los cines en diez días.
50/50
Dicen que esta película la iba a protagonizar James McAvoy pero tuvo que abandonar por problemas personales. Suerte que andaba por ahí Joseph Gordon-Levitt y agarró viaje, porque es difícil imaginarse 50/50 sin él, sin ser la mitad de esa buena dupla que conforman con Seth Rogen. El título de la película hace referencia a las posibilidades de Adam (Gordon-Levitt) de sobrevivir a un raro cáncer, pero también puede referirse al porcentaje que pone cada uno de los personajes en la lucha contra la enfermedad. Una comedia, un drama… en fin, una buena película.
Las reglas del juego
Las películas deportivas basadas en hechos reales son una epidemia. Episodios épicos inolvidables para protagonistas y testigos. Lo cierto es que pocas de esas producciones logran quedar en nuestras memorias, sea por la repetición incesante de las tramas o por su calidad (o la falta de ella).
En ese marco, vale decir que Moneyball es una excepción. Una trama que no toma como eje el aspecto deportivo y apenas le dedica algunos minutos de metraje, mayormente con imágenes reales.
Billy Dean (Brad Pitt) es el manager de un pequeño equipo de beisbol, la Cenicienta de la Liga. Con una buena temporada en sus espaldas, los equipos grandes compran a sus tres estrellas y, dado el magro presupuesto, es imposible reemplazarlos por jugadores de la misma talla.
Allí entra en escena la dupla Dean-Peter Brand (un papel poco común de Jonah Hill). Su intención es cambiar la metodología de compra-venta de jugadores, basándolas en las estadísticas, en el rendimiento de los jugadores en el campo. Hacen una apuesta fuerte y les sale relativamente bien (por supuesto, sino no habría película).
“Somos donantes de órganos de los equipos ricos” grafica el personaje de Pitt en una de las escenas clave de la cinta de Benett Miller (el mismo de Capote).
Kill list
Quienes disfrutamos del cine británico estamos siempre buscando alguna nueva joyita proveniente de la isla. Este año comienza con esta perturbadora película acerca de un asesino a sueldo con problemas psicológicos y un encargo particular. Una banda de sonido acojonante y situaciones violentas que harán extrañar a Gaspar Noé completan el cuadro de una producción que no hay que dejar pasar indavertida.







